Investiga los alimentos que han sido tratados para que además de nutrir ejerzan como protectores de algún aspecto de la salud. Esos que se anuncian como enriquecidos.
–¿En países donde abunda la comida de todo tipo, la fruta y la verdura de temporada, son necesarios los alimentos enriquecidos?
–Es evidente que si un joven de 20 años come de todo no tendrá déficits de vitaminas, pero deberá estar bien educado y ser capaz de escoger cada día una dieta en la que no falte ningún grupo nutritivo. La realidad es que cada día comemos más monótonamente. En un piso de estudiantes se come pasta italiana a diario, porque es lo que sale más a cuenta. No prueban la fruta y la verdura, pero compran zumos enriquecidos con vitaminas. Yo propondría que se exprimieran la fruta a mano.
–No es partidaria de los zumos con vitaminas añadidas.
–Si a una persona joven le faltan vitaminas, que se compre un suplemento en la farmacia. Los alimentos funcionales se idearon en Japón, en los años 80, pensando en las personas mayores. Vieron que si a un anciano le das a comer todo lo que necesitaría para cubrir las vitaminas y minerales fundamentales, tomaría una dieta muy calórica. Optaron por enriquecer algunos alimentos con ingredientes obtenidos de otros. EEUU y Europa los siguieron.
–Pero aquí los zumos enriquecidos se dirigen a los niños.
–Sí, los niños toman zumos vitaminados, endulzados con sacarosa, con las comidas. Eso contribuye a que tengan sobrepeso y obesidad. Hemos de conseguir que eso cambie. Si el niño bebe con las comidas, que sea agua. Si quiere un zumo, que se lo prepare mamá. Y que desayune fruta. Ya sé que las madres me dirán que solo les falta tener que levantarse antes para pelar la fruta del niño.
–¿Qué es un alimento funcional?
–El que no solo pretende alimentar sino provocar otro efecto positivo sobre la salud. Son productos en los que se han añadido ingredientes que los hacen más beneficiosos de lo que serían en su forma original.
–¿Alimentos medicamento?
–Si por eso se entiende curativos, no. Ejercen un efecto preventivo concreto en la salud de quien se los come.
–¿Ante qué enfermedades actúan?
–Más que actuar, yo diría que los ingredientes de algunos alimentos funcionales pueden prevenir enfermedades degenerativas, cardiovasculares, diabetes, cáncer… Esos ingredientes los podemos poner en un alimento o en una píldora. Muchos estudios relacionan la disminución de la incidencia del cáncer de próstata con el licopeno del tomate.
–¿Se venden en los supermercados porque se considera que la población en general está enferma?
–No. La idea es que la población está sana. Es una inversión de futuro.
–¿Cuáles investiga usted?
–Los fitoesteroles, que previenen las enfermedades cardiovasculares. Se obtienen de una molécula de las plantas, exactamente igual al colesterol de los animales, pero que no puede ser nociva para las personas.
–¿Qué hacen los fitoesteroles?
–Compiten en la sangre con el colesterol animal, lo desplazan hacia el intestino y hacen que se excrete. Los fitoesteroles eliminan del plasma sanguíneo el colesterol peligroso, lo sustituyen pero no impiden que el organismo capte los ácidos y sales biliares imprescindibles que se sintetizan por medio del colesterol.
–¿Se toman con una dieta normal?
–Los fitoesteroles están, en pequeña proporción, en el aceite de oliva, y, en abundancia, en el aceite de maíz. También están en el arroz integral, en las nueces, la soja y la verdura grasa. Pero, para conseguir que eliminen el colesterol animal deberían tomarse en grandes cantidades, y entonces causarían otros problemas.
–¿De ahí que se hayan convertido en un ingrediente concentrado que enriquece a otro alimento?
–Sí. Son productos que se recomiendan a quien tiene el colesterol elevado. Su elaboración está regulada por una ley de la UE que solo autoriza incorporarlos a margarinas y a bebidas de leche. En España lo ofrecen dos marcas, en unas botellitas que contienen la dosis efectiva diaria. Tomar más no elimina más colesterol.
–¿Esas dos marcas son iguales?
–Hacen la misma función, pero con ingredientes diferentes. Una, la que se llama Danacol, contiene fitoesteroles, y la otra, Kaiku, fitoestanoles. Los fitoesteroles tienen más promoción y han ganado la campaña de márketing. El efecto es el mismo.
–Hay quien duda de su eficacia.
–Son efectivos, ambos, aunque yo prefiero uno de ellos, que creo es más eficaz. Pero no diré cuál.
–¿Qué tipo de grasas aumentan el nivel de colesterol en la sangre?
–De los tres tipos de ácidos grasos que existen –saturados, monoinsaturados y poliinsaturados–, los saturados son los que más se concentran en el plasma sanguíneo. Están en el aceite de palma. Algunas latas de sardinas que anuncian que están conservadas en aceite vegetal, llevan aceite de palma. La gente piensa que son más sanas y no es así.
Fuente: El periodico.
Thanks for the post